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Cómo nació RUT®: el juego donde el grupo es el protagonista

RUT no nació de un grupo de amigos de toda la vida, sino de compañeros de universidad que decidieron crear algo distinto: un juego donde las risas no dependen de quién gana, sino de lo que el grupo ya es.



1. El comienzo: cinco desconocidos, un mismo curso

RUT nace en la universidad. Lucas, Gabriel, Maximiliano, Felipe y Martín no eran un grupo de amigos íntimos. Eran compañeros de un mismo proyecto: cinco personas distintas compartiendo sala, ideas y plazos, sin saber que terminarían construyendo un juego juntos.

Entre trabajos grupales, ideas descartadas y mil conversaciones improvisadas, apareció una pregunta simple, pero clave: ¿por qué los juegos separan más de lo que unen?


2. La idea que nos hizo sentido

Queríamos crear algo distinto: un juego que no premiara habilidades, rapidez ni conocimientos. Uno donde todos —el competitivo, el tímido, el habilidoso y el que nunca gana nada— pudieran pasarlo bien por igual.

La risa tenía que venir del grupo, no de la dificultad del juego. De su historia, de su forma de ser. Ahí algo nos hizo clic.


3. El nacimiento del concepto

Nos dimos cuenta de algo que todos hemos vivido: después de un carrete, de un almuerzo familiar o de cualquier conversación larga, siempre terminábamos imitando a alguien.

Ese familiar que cuenta historias con las manos, el amigo que tiene una frase típica, el que exagera todo, el que habla rápido o el que mira hacia arriba antes de responder.

Y cada vez que lo imitábamos pasaba lo mismo: risa real, risa fácil, risa del grupo.

Ahí nació el concepto: ¿y si un juego capturara exactamente eso? Esa magia que se da cuando imitamos a alguien que conocemos; esa risa que no viene de un chiste externo, sino del vínculo que ya existe entre ustedes.


4. El juego que une

Desde esa intuición, el resto empezó a fluir. Queríamos un juego donde las cartas fueran solo el gatillante, pero la risa viniera del grupo.

Un juego que te obligara a ponerte en los zapatos de tus amigos o de tu familia; a imitar sus gestos, sus formas de responder, sus maneras de reaccionar.

En palabras simples: RUT no inventa la risa: la revela. Porque todo lo divertido ya está dentro del grupo.


5. De un proyecto a una marca

Lo que empezó como un proyecto universitario terminó convirtiéndose en algo mucho más grande. Prototipos hechos a mano, fotos mal sacadas, pruebas con amigos, cartas tachadas, nuevas versiones… y un equipo que, en el proceso, sí terminó haciéndose amigo de verdad.

Hoy RUT sigue creciendo, expandiéndose a nuevas versiones y nuevas experiencias, pero manteniendo lo esencial: un juego hecho para unir, para conectar, para reírse de lo que somos en grupo.